Las mujeres vivimos atrapadas en una sociedad patriarcal, el concepto de sexualidad femenina ha sufrido mucho y todavía se considera un gran tabú. Es disminuido y muy fácilmente incomprendido.

En varios países, las mujeres seguimos siendo avergonzadas por expresar su sexualidad, incluso castigándola. Además, las mujeres somos continuamente objetizadas y malinterpretadas por los medios de comunicación, lo que puede ser muy peligroso para las niñas que están creciendo.

El cine al inspirarse en la observación de la vida cotidiana, puede elevar el tema, educar e investigar los diversos aspectos de la naturaleza humana y, posteriormente, el vasto mundo de la sexualidad femenina.

También es un tema interesante en el que las directoras eligen trabajar, pudiendo ofrecer una perspectiva única de sus propias experiencias reales. El mundo está lleno de chicas sexualmente confundidas, que a menudo pasan por muchas dificultades y cometen grandes errores antes de que puedan entenderlo mejor.

Esta lista incluye películas de varios géneros y directores muy diferentes. Lo que tienen en común es que lograron retratar a personajes femeninos complejos que exploran, experimentan y descubren su identidad sexual mientras luchan con la sociedad de una manera muy interesante, abriendo el camino para una mejor representación de la sexualidad femenina en el cine.

1. Belle de jour – Bella de día (Luis Buñuel, 1967)

Séverine (Catherine Deneuve) es una joven ama de casa cuyo matrimonio carece de intimidad física. Su vida sexual consiste principalmente en fantasías sobre dominación, sadomasoquismo y esclavitud.

Un día ella decide visitar un burdel de clase alta y después de un tiempo comienza a trabajar allí durante el día mientras que su marido, Pierre (Jean Sorel), está en el trabajo. Allí conoce a Marcel (Pierre Clémenti) que se obsesiona con ella, la sigue y dispara a su marido. Basado en la novela de Joseph Kessel con el mismo nombre, Luis Buñuel intenta explorar las profundidades de la sexualidad femenina. El cliché de la sexualidad reprimida que se convierte en prostitución no es algo nuevo. El estilo distintivo de la película de Buñuel mezclando fantasía con realidad y ese final ambiguo es lo que hace que esta película valga la pena.

Deneuve brilla en el papel de Séverine, una mujer cuyo pasado abusivo ha afectado la forma en que expresa su sexualidad. A medida que opta por explorarla trabajando en el burdel, ella llega en paz consigo misma y con sus necesidades sexuales, incluso arreglando los problemas de intimidad que tuvo con su esposo. Actúa por compulsión para escapar de su aburrida vida burguesa (un tema recurrente en las películas de Buñuel) en un mundo de fantasía y perversión sexual.

2. La vida de Adéle (Abdellatiff Kechiche, 2013)

Adéle (Adéle Exarchopoulos) es una estudiante de secundaria que ha comenzado a cuestionar su orientación sexual. Después de que una relación con un chico la deja insatisfecha, empieza a experimentar con chicas hasta que conoce a Emma (Léa Seydoux).

Las dos chicas comienzan una relación, que comienza a pasar por algunos problemas serios y cuando Adéle engaña a Emma con un compañero de trabajo masculino la pareja se rompe. La película de Abdellatiff Kechiche es tan aclamada como criticada. Se plantea la cuestión de cuánto de una película honesta sobre dos lesbianas puede hacer un director masculino.

Las largas escenas eróticas explícitas también contribuyeron a que la controversia se entrelazara entre una escena realista tan necesaria como para satisfacer las fantasías del público masculino. En su núcleo, La Vida de Adéle es una película sobre el amor y la angustia, situaciones que todos vivimos. A través del personaje de Adéle se deja claro que la sexualidad no es blanco y negro. Como una persona envejece, tienen que pasar por los varios estados de la mente, actuar sobre ellos y, finalmente, crecer. El camino del descubrimiento sexual es uno de ellos y Adéle está llamada a vivir este capítulo de su vida, afrontar las consecuencias y eventualmente seguir adelante.

3. Jamón, Jamón (Bigas Luna, 1992)

Silvia (Penélope Cruz) trabaja en una fábrica que fabrica ropa interior masculina. Está en una relación con José Luis (Jordi Mollà), el hijo de los propietarios de las fábricas, y finalmente se queda embarazada. José Luis le propone matrimonio, pero su madre, Conchita (Stefania Sandrelli), desaprueba que su hijo se case con una chica de clase trabajadora.

Ella contrata al modelo de ropa interior Raúl (Javier Bardem) para seducir a Silvia y alejarla de su hijo, para terminar más tarde enamorada de él. Raúl y Silvia comienzan una relación y José Luis busca consuelo en la madre de Silvia, Carmen (Anna Galiena), que es una prostituta.

Las mujeres de Jamón, Jamón viven situaciones de su sexualidad en relación con su clase y lugar en la sociedad. Silvia ha aprendido de su madre que su sexualidad puede ser un arma, pero ella ha sido avergonzada por la sociedad y los hombres en su vida y está buscando a un hombre que la proteja. Carmen encuentra el poder en la suya, pero también sufre mucho por ello. Las tres mujeres están gravemente marcadas por sus experiencias sexuales previas.

Este melodrama erótico de Bigas Luna es muy entretenido si lo ves como estaba destinado a ser, una toma satírica de la cultura española. La narrativa inspirada en la telenovela se sitúa en caminos casi surrealistas, tratando de incorporar a sus personajes en el paisaje español y temas como clase, lujuria y cultura.

4. The Handmaiden – La Doncella (Park Chan-wook, 2016)

En la Corea ocupada por Japón, el Conde Fujiwara (Ha Jung-woo) planea engañar a lady Hideko (Kim Min-hee) para que se case con él, la envía a un asilo y luego le roba su herencia que ahora controla su estricto tío. Para ayudarle a ganar la confianza de Hideko, contrata a una pobre carterista, Sook-hee (Kim Tae-ri) para que se convierta en su criada prometiéndole mucho dinero.

En el proceso, las dos mujeres se enamoran y logran escapar. Park chan-wook se ha demostrado en el pasado como un director muy talentoso y este estupendo thriller psicológico tiene un cuento erótico que no vemos muy a menudo. El director proyecta y construye la tensión sexual de los personajes femeninos con lógica y respeto. Hideko se las arregla para recuperar su sexualidad después de que su tío la “robó” haciéndola leer novelas eróticas gráficas frente a un público a menudo de una manera bastante humillante.

Entre las intrigas, las mentiras y el abuso, estas mujeres llegan a desarrollar un romance verdadero, apasionado. Estas mujeres dejan atrás a su mundo dominado por los hombres y avanzan hacia el amor y la libertad.

5. Nymphomaniac (Lars von Trier, 2013)

Joe (Charlotte Gainsbourg), una ninfómana autodiagnosticada, está tumbada en un callejón, en muy mal estado. Un hombre llamado Seligman (Stellan Skarsgård) la encuentra y la lleva de vuelta a su casa para cuidar de ella. Allí, Joe comienza a recitar su historia de vida desde la infancia y su pasado lujurioso hasta cómo se metió en esta situación que amenaza su vida. Una toma fría y dura de una adicción dolorosa, la película muestra lo doloroso que tanto física como mentalmente una adicción sexual puede ser, contrariamente a la creencia popular.

Al igual que la mayoría de la filmografía de Trier, es discutible si esta película es misógina y/o problemática. Lo que es innegable es que maneja un tema relacionado con la sexualidad femenina que no vemos muy a menudo. Una vez más explorando la relación entre la sexualidad y un estado mental preocupante, el personaje principal de Trier pasa por la vida perdiéndose constantemente mientras busca más y más para un mayor placer físico. La película ofrece una representación interesante de cómo una vida sexual malsana puede derivar en una enfermedad. Su adicción vacía a Joe y el final inesperado demuestra que será muy difícil escapar de ella en este mundo.

6. Wetlands (David Wnendt, 2013)

Helen (Carla Juri) es una provocadora niña de dieciocho años decidida a desafiar todas las reglas que la sociedad tiene sobre sexualidad femenina. Un día, mientras se afeita el pelo anal, se corta con la maquinilla de afeitar y tiene que ir al hospital. Ella encuentra esto una gran excusa para reunir a sus padres divorciados, usando formas extremas para lograr eso.

Helen se masturba con verduras, tiene sus propias reglas sobre la higiene femenina e incluso hace sus propios tampones para no ceder al régimen capitalista de marketing. Vulgar y sin disculpas, la película de David Wnendt lo tiene todo. Proporciona la sincera verdad de la adolescencia y el auto-descubrimiento con imágenes explícitas de la experimentación sexual que no olvidarán pronto. Como cada adolescente, Helen se siente sola y desamorada. Parece que todo lo que ella hace es sólo una fase rebelde, un grito de atención de las hormonas, y probablemente lo sea.

El aspecto más importante de la película es que explora las razones por las que Helen actúa de la manera que lo hace. La familia es el factor principal de la experiencia formativa de una persona. La personalidad de Helen y su identidad sexual se formaron a partir de su familia reflejando las experiencias traumáticas de su pasado.

Fuente: Taste of Cinema