Nuestro planeta es un lugar maravilloso, lleno de destinos mágicos sin importar si buscamos descanso, aventura o diversión. Desde disfrutar de las auroras boreales en Finlandia hasta tomarse una cerveza en Munich en el Oktober Fest. 13 planes para grabar en nuestra memoria y disfrutar de los regalos de este hermoso planeta que tenemos por hogar.

1. Dar un paseo en globo aerostático sobre Capadocia,Turquía

Desde las alturas todo adquiere una nueva perspectiva en este sorprendente paisaje. Si volar en globo es una experiencia única, mucho más en este rincón de Turquía, uno de los mejores lugares del mundo para quedarse con este recuerdo imborrrable.

2. Hospedarte en bungalow sobre el agua en las islas Maldivas

Ubicadas al sudoeste de Sri Lanka e India, en pleno océano Índico, las Islas Maldivas son un verdadero paraíso en la tierra. Con sus formaciones de islas de origen coralino y su temperatura y clima tropical, es uno de los destinos favoritos de muchos viajeros que buscan el relax que ofrece su entorno natural. Este lugar lleno de hermosura en el que el 99% del territorio nacional es agua, es uno de esos países que los más trotamundos deberían pisar al menos una vez en la vida.

3. Pararte en el mirador de cristal en Chicago

Antiguamente conocida como Torre Sears, esta construcción tiene 442 metros y es una de las más altas de América. El Skydeck, en el piso 103 (a 412 metros de altura) es el punto de observación panorámica. En 2009 se inauguraron aquí cabinas de cristal que le dieron un toque de vértigo a la experiencia. Literalmente, se trata de cajas de vidrio que, aseguran los constructores, pueden soportar hasta 4.500 kilos. Y quitan el aliento de los turistas.

4. Remar en la gruta azul en Capri-Italia

La Grotta Azzurra, la famosa Gruta Azul es el referente turístico de Capri. Ir a la isla y no visitar la gruta es un auténtico pecado, y el capricho que resulta pagar por unos minutos dentro de la gruta no tiene precio.

Sus aguas imposibles de describir, verdes, turquesas, o ambas a la vez parecen salidas de la paleta de un pintor impresionista que inconscientemente ha encontrado un color inigualable.

5. Bailar en el carnaval de Río

Música y baile -con la samba como protagonista-, disfraces, carrozas y mucho color son los ingredientes centrales del carnaval de Río, el más famoso de Brasil y uno de los más vistosos del mundo. Durante cinco días, la ciudad se transforma para vivir intensamente la magia de una fiesta que ha preparado durante meses.

6. Saltar en bungy en Nueva Zelanda

Para muchos visitantes, lanzarse en bungy en Nueva Zelanda se ha convertido prácticamente en un rito de iniciación, rito que asumen como un vertiginoso salto de fe cuando están aquí. En la década de 1980, dos jóvenes neozelandeses, AJ Hackett y Henry van Asch, organizaron la primera actividad comercial de bungy, con un salto desde el histórico puente Kawarau, cerca de Queenstown. Desde entonces, Nueva Zelanda se transformó en el centro mundial del bungy.

7. Caminar por el puente de Brooklyn

El Puente de Brooklyn es un símbolo histórico de Nueva York y una parte fundamental de la ciudad, ya que cruza el East River conectando Manhattan y Brooklyn. Si cruzas caminando el Puente de Brooklyn por la noche vas a tener una de las imágenes más características de Nueva York, la de los edificios de Manhattan iluminados.

8. Esquiar en los alpes suizos

En Suiza los Alpes adquieren una belleza espectacular. Famosos destinos de esquí de larga tradición como Davos, St. Moritz o Zermatt ofrecen un lugar ideal y familiar para realizar las vacaciones invernales. Con los 4 Valles o Las Puertas del Sol, encontrará también, sin embargo, estaciones de esquí unidas de primera clase que conectan distintas regiones – ¡en parte sobre las fronteras! Las cabañas suizas son conocidas por su auténtica y acogedora atmósfera, además de por, naturalmente, su sabroso founde de queso.

9. Tomarse una cerveza en el Oktoberfest en Munich

El Oktoberfest es la fiesta más popular de Alemania y una de las más importantes del mundo, siendo imitada en destinos tan dispares como Brasil, Argentina, Chile o Venezuela. Este festival se lleva celebrando en Múnich desde el año 1810. Con una divertida temática que gira en torno al mundo de la cerveza, el festival tiene una duración de entre 16 y 18 días y cada año recibe millones de visitantes provenientes de todas las partes del mundo.

10. Ver las auroras boreales en un iglú de cristal en Finlandia

Los iglús de cristal, que pueden reservarse durante toda la temporada de auroras boreales, desde finales de agosto hasta finales de abril, se convierten en uno de los mejores lugares para observar este mágico brillo atmosférico en un cielo nocturno especialmente limpio y oscuro. Estas edificaciones semiesféricas están construidas con un cristal térmico especial, que permite que aunque en el exterior haga un frío “bajo cero”, su interior permanezca siempre cálido. El material que utilizan es el ‘kelo’, el pino autóctono de Laponia.

11. Nadar en la piscina más grande del mundo en Chile

A 90 kilómetros de Santiago, se encuentra la piscina más grande del mundo. Mide más de un kilómetro de largo (20 olímpicas) y 35 metros de profundidad. Además de sus dimensiones exageradas, sorprende por el color turquesa trasparente, incluso más claro que el Océano Pacífico, junto al que se encuentra. Fueron necesarios más de cinco años para poder construir el proyecto paradisíaco. Otra de las características de esta laguna artificial son sus aguas templadas que pueden alcanzar los 26 °C, ya que dispone de un sistema de climatización.

12. Subirte al columpio del fin del mundo en Ecuador

Baños de Aguasanta es una puerta abierta a la aventura, un lugar para quedarse prendado de sus paisajes mientras disfrutas de una buena doses de adrenalina. Aquí, en las faldas del volcán Tungurahua, podrás asomarte al fin del mundo en dos columpios no aptos para quienes padezcan vértigo. Siente la nada bajo tus pies en Ecuador.

13. Sentarte al borde del acantilado en Trolltunga, Noruega

Trolltunga o «lengua del duende» se encuentra «flotando» a 700 metros sobre el lago Ringedalsvatnet en Skjeggedal y la vista desde esta cima es simplemente impresionante. Las montañas que rodean el acantilado alcanzan alturas de hasta 1.500 metros y algunas de las cimas de las colinas tienen llanuras que se intercalan con lagos. Los parches de nieve están presentes en algunas áreas, incluso en los meses de verano. El acantilado se formó durante la era glacial, hace unos 10.000 años, cuando los bordes del glaciar llegaron al acantilado. El agua se congeló en las grietas de la montaña y, finalmente, rompió grandes bloques angulares.

Sin importar lo que busquen en su proximo viaje, 13 destinos obligados para los amantes de la aventura, el descanso o la diversión, lugares para disfrutar un viaje inolvidable que les dejará imagenes dignas de postal.

Fuentes: www.blog-italia.com – www.nuevayork.net – www.snowtrex.es – www.eluniversal.com – www.disfrutamunich.com – www.efetur.com – www.infobae.com – www.traveler.es – www.abc.es